La Transformación Digital va a la velocidad de Uber

julio 20, 2018

Una de las maneras más efectivas para entender un concepto nuevo es a través de la descripción de un hecho concreto. Y eso es lo que pretendemos hacer ahora interpretando la aceleración de velocidad con la que la transformación digital está, cada vez más, presente en nuestra vida cotidiana.

Uber, -con sus fanáticos y detractores-, se ha convertido en todo un suceso. Esta app (aplicación móvil disponible para Apple y Android) ya se ha extendido a más de 500 ciudades en el mundo, abarcando países de América, Europa y Asia.

Fundamentalmente, Uber responde a una necesidad común, que es la movilización de personas de un punto a otro. Es intuitiva y fácil de gestionar para sus usuarios, quienes previamente deben registrarse y suministrar una forma de pago (depende de la ciudad o país, tarjetas de crédito, efectivo, Paypal, entre otros).

Al momento de requerir una movilización, el proceso es tan sencillo como: ingresar a la aplicación, completar datos sobre las direcciones a tomar, sugerir precio, hora del servicio, entre otros detalles menores. Y de manera inmediata, se recibe la información del conductor disponible, más cercano, sus datos, tiempo y distancia desde donde se encuentra, detalles del carro y más.

Esta operación que es tan simple como suena. De hecho, en su esencia, no dista de un servicio tradicional de taxis. Sin embargo, vista desde la solución de movilidad que representa para cualquier persona que demanda este tipo de servicio, implica mucho más.

Lejos de entrar en la discusión de cómo Uber ha desatado serias disputas en los mercados en los que opera, -porque se ha interpretado como amenaza de los taxistas y líneas formales-, habría que preguntarse qué lo ha convertido en una fórmula de éxito y cómo sigue expandiéndose. Es aquí donde la Transformación Digital hace de las suyas: Uber no es sino la respuesta eficiente tanto para personas con vehículos que desean obtener ingresos adicionales, como para aquellos usuarios que necesitan un servicio que es seguro, eficiente en tiempos de respuesta, fácil de usar y cómodo para pagar.

En resumen, esta aplicación móvil no es sino un ejemplo de “un nuevo servicio que satisface y brinda una experiencia distinta y de calidad al usuario”, a partir de una vieja necesidad.

En adición, la geo localización, el análisis de los datos (puntuación, estadísticas), el desarrollo propio de la app, las redes, la conectividad y el tiempo real, son solo parte del componente de tecnologías sobre las que esta idea se materializa y está arrasando en el entorno interconectado en el que vivimos hoy.

Lo que verdaderamente hace la diferencia, es que la innovación no está en la solución planteada sino en el diseño de una experiencia, basada en tecnología, para ciudadanos digitales que resuelven su vida a través del móvil, que prefieren transferir fondos en línea, y que interactúan y expresan de manera expedita y a los interesados, sus experiencias en el uso de un servicio que, como éste, lo regulan sus propios usuarios. La tecnología que está detrás de estas soluciones, es la que lo hace posible.

O sea que, hablar de Uber es sinónimo de importantes capacidades de procesamiento, almacenamiento, respaldo de datos, seguridad lógica y conectividad, para que usted haga “click” sobre el panel de la aplicación y solicite un servicio de traslado en un convertible, por ejemplo.

Hablamos entonces de la Transformación Digital cuyo eje consiste en brindar nuevas experiencias a los usuarios de la Era Digital. Gracias, Uber.

Mariam Larrazábal G.

Daycohost

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